Mark Vernon: Dante, Carlos III, las palabras y los significados

Mark Vernon: Dante, Carlos III, las palabras y los significados
©Mark Vernon
Mesa Editorial / May 17, 2023
  • “Las palabras pueden ser testigos de la consciencia”, comienza diciendo el psicoterapeuta y escritor Mark Vernon en entrevista para El Exquisito, mientras hace una caminata por los alrededores de su casa en el sur de Londres. Acordamos entonces una audio-entrevista porque él quería tener al menos un poco de aire libre antes de la oscuridad pronta de la que era todavía la estación invernal. Y así, entre cruces de calles, un parque, el ruido urbano, saludos con otros vecinos y hasta una ambulancia que pasó por allí, el doctor Vernon conversó sobre palabras, significados, Dante, cristianismo y lo que se puede esperar en la Era Carolina.

    El doctor Vernon comenzó sus estudios con un grado en Física, siguió con otros en Teología y Filosofía. Fue sacerdote en la Iglesia de Inglaterra hasta renunciar hace más de veinte años. Trabaja como psicoterapeuta, académico independiente y ha publicado varios libros sobre filosofía antigua, religión, psicología, Dante y más recientemente, sobre inteligencia espiritual: Spiritual Intelligence in Seven Steps (Iff Books, 2022). Un asunto común en su trabajo es la preocupación por las palabras y lo que se podría llamar el profundo significado de los significados, es decir, su trayectoria en la consciencia humana colectiva lo largo del tiempo desde una perspectiva que va más allá de lo estrictamente filológico y lingüístico.

    ©Idler Books (2015)

    La primera referencia en la entrevista es Owen Barfield, uno de los más importantes filósofos, escritores y críticos del siglo pasado en Gran Bretaña. Trabajó la mayor parte de su vida como abogado pero fue también profesor e intelectual reconocido, miembro de los Inklings, un grupo literario de escritores y académicos que se formó en la universidad de Oxford entre comienzos de la década de los años 30 y finales de los 40, del cual hicieron parte los célebres autores CS Lewis y JRR Tolkien.

    Vernon ha investigado extensivamente las obras de Barfield, cuyo trabajo se centra alrededor de la que él llamó evolución de la consciencia. “La forma en la cual usamos las palabras se relaciona con la forma como entendemos el mundo” y, por ende, con las diversas formas de comunicación humana. Barfield se interesó inicialmente en el tema “porque en relativamente poco tiempo, alrededor de 2000 años de Cristianismo, las palabras han cambiado muchísimo de significado”.

    Un ejemplo iluminador que Vernon usa en su libro A Secret History of Christianity (2019) son las palabras viento y espíritu, que en griego clásico, así como en otras lenguas antiguas, estaban comprendidas en un único término: pneuma. “Es una reliquia de tiempos pasados (…) cuando el mundo material estaba entrelazado con el mundo inmaterial”. El apóstol Juan (3:8) usa esa palabra, que hoy hace pensar en dos cosas distintas, y por ello la riqueza, y complejidad, del texto sagrado. Estas observaciones llevaron a Barfield a formular dos premisas: la primera, que la forma en la cual nosotros escribimos, particularmente cuando se trata de poesía, tiene varios niveles, o barreras de realidad. Y la segunda, que las palabras actúan en nuestra consciencia, particularmente cuando nos sorprendemos por ellas, o nos sentimos desafiados, interpelados por ellas, y esto tiene consecuencias también en la manera en la cual percibimos situaciones, objetos, sensaciones.

    ©Christian Alternative Books

    El argumento de Barfield es que, culturalmente hablando, “los cambios de consciencia colectiva son fundamentales porque también le permitían entender cómo el Cristianismo se vuelve tan importante en la historia: porque captura un momento particular de la consciencia hebrea, se desarrolla y establece”. Esto presenta entonces una pregunta para los seres humanos del tercer milenio cristiano: “¿está la consciencia actuando de la misma manera para nosotros hoy?”.

    Aquello que ocupó a Barfield sigue siendo relevante, insiste Vernon. “es un proceso que sigue en marcha”, que nos sigue cuestionando hoy. Sobre Barfield, considerado ‘el primer y último Inkling’, se ha dicho también que fue un adelantado para su época, si se quiere un tipo de visionario o profeta de la consciencia humana, de su pasado, presente y futuro. El escritor y premio Nobel T.S. Eliot observó que leerle era “un viaje entre océanos de conocimiento muy lejos de las rutas ordinarias de la navegación intelectual”. Su perspectiva y vasto conocimiento le valieron la admiración de Lewis y Tolkien, cada uno a su manera.

    En el caso de Tolkien y su obra clásica El Señor de los Anillos, sobre la cual él mismo insistió en repetidas ocasiones que no era ni debía interpretarse como una alegoría, se puede hablar de un elemento de evolución de consciencia presente en la narrativa, teniendo en cuenta además los dilatados periodos en los cuales se desarrolla toda la novela. Las diferentes especies de personajes, humanos, hobbits, elfos y demás, experimentan el mundo de diferentes maneras, y así también el tiempo y la eternidad. “Sabemos que Barfield influyó en el trabajo de los demás Inklings, y que podemos reconsiderar lo que hemos analizado de sus obras”, observa Vernon, indicando que, de cierta manera, “Barfield ‘recargó’ el interés de Tolkien, eminente filólogo, tenía en el lenguaje. No en vano hizo tan enorme esfuerzo en concebir y construir los lenguajes de la Tierra Media en su obra”.

    Otro aspecto para subrayar en la obra de Tolkien es que, con el paso del tiempo en la historia, queda la sensación de que las cosas están cambiando, de que hay un continuo movimiento, lo cual “es también es en gran medida parte de la comprensión de Barfield. Él entendió que la muerte de una consciencia es la preparación para el surgimiento de una nueva consciencia, de una nueva experiencia de cosas”.

    En este sentido, un ejemplo que usa Vernon es la noción y entendimiento de individuo e individualidad. “Nosotros valoramos al individuo mucho más ahora que en cualquier momento previo de la historia”, y esto tiene consecuencias en el pensamiento de hombres y mujeres, sobre ellos mismos y sus vidas, de una forma que no hubiese sido posible hace 200 años: La individualidad, y el individualismo, se han vuelto ‘preciosos’. Las implicaciones de mayor capacidad, y posibilidad, de tomar decisiones con un mayor nivel de autonomía sin han tenido efectos positivos para las personas; no obstante, también pueden convertirse en un problema serio.

    La fijación en el individualismo, dice Vernon, “puede llevar hacia una alienación, una separación del conjunto del mundo amplio en general, las personas se arriesgan a volcarse excesivamente en sí mismas y terminan debilitando las formas en las cuales se relacionan con otras personas alrededor. Es un gran desafío que tenemos como sociedad”. No obstante, Barfield pensó también que cuando llega un cambio social importante, una re-conexión, el mundo puede tener nuevas cualidades. “Y entonces viene una era que él llama participación final, la cual significa nuevas formas de participar en la vida más amplia”.

    ©Angelico Press

    A propósito de palabras, literatura y significados, otro libro reciente de Vernon es su propia lectura sobre La Divina Comedia, de Dante Aliguieri, que él ha titulado Una guía para el viaje espiritual (2021). Es un trabajo exhaustivo de 447 páginas, con ilustraciones y referencias. El autor recorre paso a paso por cada uno de los cantos de la gran obra del poeta italiano.

    Concebido como un libro que puede leerse solo, como acompañante a la lectura de La Comedia, como una nueva narración de la historia original o como una interpretación de la misma, el autor parte de una premisa y una frustración: “La Divina Comedia cambia vidas”, comienza diciendo en la Introducción y así lo han experimentado lectores desde comienzos del siglo XIV. No obstante, “también ha habido lectores inseguros de cómo entender su ingenio”, abrumados ante el desafío de los textos que pueden revelar más vida cada vez que se leen, una vez se encuentra la vía de entrada a su laberinto. El problema es que, en la mayoría de ediciones contemporáneas, Vernon ha encontrado que los autores no están interesados en la obra que, en sus palabras, cataliza una transformación espiritual.

    “El mayor riesgo es tomar La Comedia muy literalmente, como si Dante estuviese hablando de una fácil transferencia a la realidad”. Sí hay un significado literal, reconoce Vernon, pero es la capa superficial del texto que a su vez entraña toda una elaboración metafórica: “Y esto es realmente lo que lo confunde a uno, lo reta, las contradicciones. Pero al mismo comunica algo de aquella misma revelación inicial”. El autor también reconoce el carácter alegórico del poema, que se relaciona con las implicaciones morales y el significado religioso de la peregrinación, pero concentra su trabajo en la “transformación revolucionaria que ocurre a lo largo del camino, y la manera en el cual Dante describe estos continuos cambios”.

    Dante versa sobre el bien y el mal, sobre las cualidades humanas y las consecuencias de los actos; de la penitencia, el castigo, la salvación. Para los lectores del siglo XXI, ¿qué puede significar hablar de virtud? “La virtud es crucial en la vida, aunque me parece importante diferenciarla de moralidad, lo que siempre es problemático por la historia cristiana en la cual se han equiparado los términos. Es un problema perenne, sobre eros, sobre el deseo erótico”. Vernon considera que una persona puede hoy, en términos de virtud, preguntarse si está haciendo, buscando lo que debería en su vida, personalidad, en su interior, y en sus acciones.

    “Esto se relaciona también con el amor, que es desear lo que es bello”, añade. Pero la belleza también aparece confundida en el mundo contemporáneo. “Es complicado, y las señales de lo que es realmente virtuoso pueden parecer sutiles, pero es ciertamente necesario hablar de los valores que se han perdido, y de la necesidad de una apreciación de la belleza”.

    ©El Exquisito

    La belleza a menudo se echa de menos en las acciones de los gobiernos en las sociedades contemporáneas. Vernon incluso dice haber optado por una vía socrática de aislarse de las noticias alrededor de “las maquinaciones de la política”. La monarquía, sin embargo, tiene otra dimensión en la vida pública.

    ¿Qué expectativas tiene sobre el nuevo rey británico, Carlos III, cuya formación religiosa, artística, humanística es reconocida? “Creo que buscará nutrir, enriquecer el significado de la Institución misma que él representa. El monarca, en este país, es también un símbolo y él buscará amplificar ese carácter simbólico tanto como una monarquía constitucional puede hacerlo; por ejemplo, un sentido de lo que significa ser humano, las cosas que pueden alimentarse espiritual, cultural, socialmente por fuera del ámbito de la política, y también lo que la política puede hacer un poco mejor”.

    El Rey es también una figura real, presente. El gobierno mismo es el ‘Gobierno de Su Majestad’, y en ese espacio, entre lo tangible y simbólico, Vernon sitúa sus posibilidades de acción igualmente: “Si tomamos en cuenta lo que debemos trabajar en conjunto como sociedad, de que debemos hacer acuerdos, luchar por el bien común, compartir las cosas que todos los seres humanos necesitamos”. El Rey puede motivarlas, impulsarlas. Para Vernon, “todo tipo de variables pueden abrirse también a las necesidades de la vida espiritual” de la gente. A propósito, el autor ha explicado cómo, en la educación del Rey, la figura de la académica y poeta Kathleen Raine (1908-2003) fue fundamental. “Ella entendió lo que yo era”, por lo que él estaba pasando, y “lo conmovió profundamente”, escribió el entonces príncipe de Gales en la elegía tras la muerte de quien había sido una mentora para él.

    “Ella ayudó a formar su espíritu adulto”, subraya el autor, en buena parte inspirada en su profundo conocimiento de William Blake (1757-1827). El gran poeta inglés  sintió “que Albión y nuestros tiempos estaban sumiéndose en un ‘sueño mortal’. La gente moderna ha concluido que posee el mundo” con técnica. El poeta buscó despertar ese “mundo abordando estas cuestiones de raíz (…) saber una vez más que no existimos en una máquina como máquinas”. Dos siglos más tarde, las preocupaciones por el significado de ser humano siguen palpitando, incluso con más ansiedad en un mundo de chatbots e Inteligencia Artificial, a lo cual se ha referido también recientemente Vernon en este video. ¿Qué es lo que más le preocupa a él, en lo más personal?

    “La muerte”, responde. Inevitable. Pero también está la consciencia de “tomar la cruz” que cada quien tiene. “Es un llamado moral, con otras connotaciones adicionales”. De nuevo, las palabras y los significados. Pero cuando alrededor todo parece carente de sentido o confundido, Vernon insta a recordar a Dante: “¡a mirar arriba!, hacia la luz: el elemento visible del amor divino”.